"... solo son palabras... palabras que son, de mi vida, un momento... de mi existencia, un lamento..."

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Mónica García-Ferreras

28 de julio de 2012

Igual



Mis codos se clavan contra la pared, quiero hundirme en ella, ser

parte de ella, hacerme añicos.

Llenar mi estómago de polvo y de pintura plástica… la de color

beige, la más común, la más vulgar…

Que me muerdan los perros los tobillos si vuelvo a caminar

descalza sobre los adoquines mojados.

Que anuden las cortinas a mi cuello si me asomo.

No me dolerá tanto como su voz cuando no se queda.

Aun es tarde.

Que me envuelvan en papeles de almacén, que no respire…

Vomitando el cariño y las luciérnagas ancianas de cuando

creía…

De desiertos están llenos los hogares. Hundirse es un logro.

Olvídame sin agua y entiérrame sin sed mientras huyen las

gaviotas.

Pero tú no, mejor otro… si no hasta dulce me parecerá la muerte.

22 de julio de 2012

Miento


Andan mis susurros deshilachados por las esquinas de la ciudad dormida.

Las manos mordidas y el aire hambriento.

Sueños de alfeizar quieto y perfil sereno.

Torso de amaneceres sabios, con la certeza de amar lo más bello y tierno.

Palabra inmensa y hacer pequeño, eres delirio en un solo gesto…

Es deslenguado el amor invisible que yo profeso cuando te tengo, es religión y desvelo…

Abres en canal mis adentros y desde dentro.

Hombros y omóplatos mortales al descubierto, vergüenza de mis costillas; carceleras del secreto.

Miento y me miento, aun tendidas las alfombras en el salón de los espejos.

Eres tú, el mayor velero; al que anhelo y encierro en puertos vanos salpicados por la saliva inútil y a destiempo.

Torpe y ciega, simple y mundana, indigna de tu luz y de tu agua.

En mi piel queda marcado el instante de un verso que en azul revelo.

Solo azul…

Solo miento…  

1 de julio de 2012

2:00 / 5:00



02:00
Se escapa el de las nubes hacia el final de la noche y yo opto por bañar mi resuello en vodka a merced del trueno.

Quiero el aire y el cuerpo que es hierba de costado, el flequillo revuelto… y  la caricia inmediata cuando el vientre añora los nudillos de un ser extraterrestre.

Cuánto enredo en azules si me dejo… si mi anhelo se encarama una y mil veces a su cielo.

Hoy será por mí, por lo mucho que le encierro en mis adentros, por lo mucho que le despierto, aun de madrugada y muy quieto.

Porque ya no saldrá el sol en el rincón de los juegos…

El salta y yo repto… en un intento vano de convertirme en garras de sangre fría sobre pared de cal abundante.

Sepultada hasta el aliento, comiendo pasos y bebiendo restos; migajas de mar abierto.

05:00
Alimento mis pasos de madrugada haciendo ruido con mis tacones…

Pretendo destrozar cada baldosa simulando lo que no soy…

Juego a la feroz sonrisa recostada sobre la barra del olvido urgente…

Me lanzo a los antros de las baratijas a buen precio, atestados de caballos gigantes…

Me rondan los necios ambulantes, manirrotos de palabras…

Pero yo no sé volar entre los neones, tendría que haber aprendido cuando era más joven…

Ahora ya es tarde…

Qué arrogante, pensé que era princesa de hielo y mutante…

Lástima de noche que la verdad me devuelve…


13 de junio de 2012

Culpable

Cuando te duermas iré a cuidarte...
dejaré atrás el camino de los girasoles cansados 
y vaciaré mis bolsillos.

Caen en picado los colchones desde las azoteas
y yo vuelvo a beber sobre las farolas…
bendito coctel de pasos desnudos y rodillas plegadas.

Cuando cierres los ojos me sentaré a tu lado…
arañaré con mis pestañas tu nuca y tus nudillos, 
tus mejillas y tu silencio.

Me declararé culpable.
Cazadora furtiva de respiraciones y cuartos de luna.

Cuando te duermas me acurrucaré en tu baldosa…
contaré lentamente hasta cien y 
besaré el lunar que corona tu azul.

Los milagros se esfumarán dándose a la mala vida por las cloacas y yo despertaré.

De mí, solo quedarás tú…
Después de ti ya no habrá nadie, ni siquiera yo.

10 de mayo de 2012

Niño Azul II


Hoy cuelgo mis talones desgastados, me vendas los tobillos y aquí me quedo…

Cosiendo “azules” a mis rincones vanos, llenando el  suelo de amor descalzo.

Café y tirantes.

Santo y seña a los pies de tu guarida. En cuclillas a la espera de la gloriosa huida.

Frágil y sabio, dulce enredo en tu caminar lento hasta el fondo de la calle; hasta el fondo de las calles de todas las ciudades.

Nadie escucha una confesión casi respirada. Es menos que un aliento contra la hierba mojada.

Quiero tus líneas y el mar que nació por ti, inundando la alfombra.

Quiero el principio y el fin de tu espalda y tus manos, las que hechizan mientras callas.

Caen las torres si tú sonríes, ceden los muros y yo me rindo.

Aquí me quedo...

23 de abril de 2012

Niño azul

Rompes mis palabras con un beso; beso convertido en verso.

El verso azul sin letra que respira en tus ojos.

Callo yo y calla la ciudad, eres dueño y señor de los silencios llenos.

Laten los segundos en mi aliento deseando el inmediato secuestro.


Quiero cuidarte, anudarte en mi aire con sábanas blancas y confundirte.

El cielo se abre bajo mis pies; cielo en el techo, cielo en tus ojos...


Demasiado azul para ser cierto.

Demasiada belleza en tu ser para una mortal oscura.

Tú alado y yo de hierro.

Desarmada desde el centro, de puntillas y despacio… mientras tú paseas por mis juegos, por las mentiras que disfrazan el fuego.

Eres línea de horizonte y secreto, eres manos que gritan y escucha sobre el suelo.

Eres lienzo.

Frágil con voz de buenas noches, pequeño que no sabe que es grande.

Niño azul… no rompas la pared, vaga conmigo por el tiempo.  

26 de marzo de 2012

Cumpleaños

Escalo a la luna de abril, dejo atrás marzo… he vuelto a envejecer.

El ayer violeta intenta seducirme trepando por mi espalda disfrazado de canción. No estaba invitado pero cómo negarle una sonrisa si es el único que acudió.

Enredada de su mano en un vals eterno que no cesa, giro y danzo… arrastrando entre cristales la cola de mi vestido blanco. Si, otro vestido blanco para tomar el té y ser el centro de mi fiesta desierta.


Zapatos de charol y mejillas sonrosadas. Celebro lo que ya es un cumpleaños desgastado.

Casas de muñecas invadidas por los relojes de pared. Invernaderos húmedos,  acuarios y jaulas de mirlos que ya enmudecieron.

El musgo  invade las esquinas y las hierbas alimentan a las libélulas que huyeron de la laguna. Ya no brillan sus alas junto a los labios de los poetas;  pequeñas compañeras del exilio, bebed de mi vientre pues ya derramé dos o tres copas de vino.

Bonita fiesta en el gran salón de las cajas de plata, una por cada carta. Reclaman los caminos su presencia, aquellos que una vez se anudaron a mi garganta. También el polvo y la escarcha.

Vuelan las salamandras apurando el champán de las copas que reflejan las estrellas en el fondo dorado de sus cuerpos. Bebamos.

Mi amor, sigue tocando el violonchelo… a veces, ya entrada la noche, aun puedo oírlo desde mi habitación.

La actriz sube al escenario. Ya está preparado el baño.
Quizás hoy llegue hasta el final.

9 de marzo de 2012

Marzo

Vamos niño a volar sobre los hormigueros; a mezclar la inocencia de nuestros talones con el asfalto.

Vamos niño a retar al  viento, serpenteando por las curvas de dos mares abiertos.

Con tu cara camuflada  y mi espalda deshabitada.

Saltemos en las cocinas y en los salones, clavando nuestros codos contra los cristales.

Bailemos en medio del desfile con nuestras coronas de alfileres.

De lagartos están llenos los parques; guardemos los postres y las flores y huyamos hacia los muelles.

Seamos músicos errantes, seamos un solo vientre.

Brindemos por tus mechones, por tus manos, por un día de marzo…

Bebamos por los cambios de planes, las carreteras secundarias y los retrovisores.

Vamos  niño a dormir en los escondites más elevados para luego dejarnos caer rodando por las grutas de los desahuciados.
 
Vamos niño a respirar en la cuna de la humedad salvaje, a jugarnos la piel en una apuesta con la mala suerte.

Crucemos a nado todos los charcos para estar a salvo de los ojos de los malos.

Primero interior

Guardo recortes a tijeretazos.
Recortes de varios minutos de mi vida; repetidos, bebidos, encadenados, fumados… a la luz de una bombilla inerte de rincón arrogante.
Desprecio de tantos, catálogo de mis errores y reflejo de mi osadía intermitente.
Escritorio ilegal donde doy forma a los deseos y a los cuentos; a los relatos no aptos, los que hablan de los borrachos de ternura desahuciados o de los locos que duermen bajo los balcones con el corazón roto…
Mala consejera mi estupidez, junto a la que paso horas clavando mentiras en la pared. De tanto leerlas me las llegué a creer.
Necia del teatro de las atrocidades, pequeña enferma encerrada en una baldosa con su nombre.
Sin moqueta, sin ventilador, sin tostadas, sin ambientador…
En la calle, los niños se alejan… doblan la esquina y ya no recuerdan. 

15 de febrero de 2012

12 de febrero de 2012

Insomne


Me pides que apague la luz, susurras que ya es tarde, que ya es hora de descansar…
Llevo meses despierta y aun puedo esperar...

Quiero volver a tentar al horizonte y pegar mis manos al cristal.

No te esfuerces, tú no me puedes curar.
Tengo mil prendas marcadas y el resto son de usar y tirar…

Fui yo quien trenzó los alambres, soy yo la que guardo el puñal.

Me miras y me odio en tu mirar.
No me deberías mirar; sigo haciendo equilibrios a grandes alturas y tentada a dejar de respirar.

Eres dulce y osado pero tus caricias son dedos meñiques perdidos entre caminos ya cortados.

No me regales tus letras de cuartilla a medio hacer; hace tiempo que olvidé leer de tanto creer.

Me pides que abra las maletas, que te muestre mi equipaje. No llevo equipaje; solo un mar antiguo que guardé para perderme, un lápiz y unos pocos acordes huérfanos que quedaron en el aire.

Te rindes. 

Al fin y al cabo, como una vez me dijeron, sólo soy una triste artista insomne.

16 de enero de 2012

Francotirador

Los daños colaterales han sido muchos; bajo la alfombra ya no hay más espacio para esconder el dolor pero sigo observando las cocinas de azulejos color crema a través del cristal. Espectadora de segunda de los que gozan de un “Hogar, dulce hogar”.
Los colchones y los cuadernos de notas todavía arden en las hogueras y las farolas del mes de marzo siguen hechas añicos. Polvo y pólvora inundan las esquinas y en el aire vuelan las páginas de los catecismos a la caza de una boca a la que amordazar.
Tengo prohibida la salida más aún así, me arriesgo a poner un pie fuera de lo legal.
Camino con los brazos en alto, voy desarmada pero el  francotirador que se aposta a las puertas de mi osadía no duda en disparar. Acierta de lleno en el blanco; sabe hacia donde apuntar. Me conoce.
En otro tiempo bebimos licores sobre los tejados y mostramos nuestros pies descalzos a las primeras luces del anochecer.
Me hastié de luciérnagas y de jazmines hasta enfermar pero cuando tendí mi mano, él ya no quería volar. Estaba destinado a desfilar con honores y a proteger las cocinas de azulejos color crema.
He caído y miro sus pies, hoy encerrados en botas de acero.  
-Solo quería dar un paseo-susurro-pero no se preocupe, ya no puedo caminar más.

 

23 de diciembre de 2011

"24 de diciembre"

Abofeteada a diario por la realidad, desgastada y consumida por el negro abisal que deja tras de sí la esperanza en su huída despavorida cuando “ya no se puede hacer más”.
Dicen que no hay mal que 100 años dure; el mío durará 101 años.
El fango es ya mi segunda piel; es mi cama una ciénaga compartida con las pesadillas, un mal sueño que dura demasiado.
Me falta el aire, el agua y la voz para gritar pidiendo ayuda a los oídos sordos; es la melancolía la que desayuna cada mañana encaramada a mi espalda.
Engorda y crece hundiendo mi cabeza entre mis rodillas al compás de un pasacalle de otro tiempo. Una melodía triste que suena en honor a mi estupidez mientras las sombras aplauden mi caída en el vacío.
Lo merecías, parecen decir entre susurros... pagarás cara tu osadía; este es el castigo por atreverte a escribir "felicidad" en una ventana que daba a un patio interior.
Hago de mis abrazos un ovillo; mis abrazos que han decidido hibernar en un patético intento por evitar los golpes del frío. Un frío traducido en un silencio apenas roto por los números que caen impasibles del calendario.


Fiesta en el sótano y en la azotea; música, pasos y risas inundan el edificio mientras yo solo escucho las consignas que mi dictadora grita enredada en mi vientre.
Se recortan las luces de mil colores en la noche. Cuánta ironía en el decorado de una habitación que esconde tanta amargura bajo el sofá; allí donde el polvo y los restos de un ánimo anciano se confunden.
La herida es mortal de necesidad y alimenta a los reptiles invisibles que se enrollan en mi cuello. No hay aliento, no hay cielo.
Malditos tiempos de añoranza, maldita la existencia perdida y perdedora.

11 de diciembre de 2011

"Ensoñación"

Vuela mi niño entre tus rodillas, escala por tus muslos y se encarama a tu espalda.
Pasea con sus dedos por tu pelo y adorna tu cuello con balbuceos y risas.   
Se deja caer hasta el nido de tus brazos y se acurruca en ellos; pequeño tesoro meciéndose en el hueco de nuestros vientres.
Acariciando la espuma planean mis dos aves plateadas, cabalgan sobre el viento con mi mirada embebida a sus pies.
 Huellas en la arena; las grandes siguen a las pequeñas, las pequeñas siguen a las grandes…
Baldosas doradas de pies y manos, mil besos en cada paso; una estrella en cada salto.
Cae mi niño desde su estampa, mi niño de papel y arcilla, mi niño que no es niño solo un dibujo a media voz… Como tú que ya no eres tú sino el que fue, el que siempre será pero nunca estará.
Mis alas, las que tú me regalaste en primavera, ahora son de cartón; acumulo bolsas de plástico en tu lado, el que aun llora en lo más oscuro de mi rincón.  
Ya no tengo argumentos, solo espero a que pase el dolor.


13 de noviembre de 2011

"Abbey road"

Llueve sobre Abbey road…

Suculento pasto para mi nostalgia, traidora y voraz.

Demasiado tentador…

Se deshace el asfalto en melodías susurradas de frente, de perfil, de costado, de espaldas…

Soy un ovillo en tu pecho, soy enredo sin aliento.

Camina ajena tu sombra de camiseta amarilla; cruza al otro lado siguiendo a las estrellas mientras yo vendo mis palabras a cambio de una silla en la acera…

Se llena el cielo de pequeñas servilletas de papel.

Huyen los “pies en la tierra” coronados de paraguas transparentes, chocan contra mí... pero yo estoy quieta, muy quieta… (si hay silencio aun puedo escuchar cómo tus dedos rompen el vacío).

Tiembla mi imaginación.
Escribo sobre los ladrillos ennegrecidos, los araño…
Abro puertas y ventanas, las decoro con invitaciones y suspiros.
Aun planea tu reflejo sobre los charcos… pestañas, labios y unas manos en los bolsillos.
Llueve sobre Abbey road…

Donde todo quedó...

18 de octubre de 2011

"Despertando"


La última noche ha durado meses; como una noche de invierno en Noruega.
He reptado por la pared, he gateado dando pasos con mis manos.
He husmeado en grietas y vacíos.
He ensuciado las paredes con la tinta negra que lloraban las palabras, avergonzadas de su propia desnudez.
No quería paredes blancas.
La ternura es un síndrome que tiene difícil cura. Un parásito que se hizo fuerte en mi colchón pero que hoy destierro de mi habitación.
Se estrella el recuerdo contra el suelo tras su terrible caída desde el pedestal.
Finas dagas de luz hieren levemente la penumbra; iluminan baldosas sin huellas, esquinas sin ropa dulcemente confundida y en el aire, restos de respiraciones suspendidas que ya no pertenecen a nadie.
Cuatro cucharadas más de café solo.
Estoy despertando, mudando, curando y olvidando ese amanecer ensayado y postergado al mes número trece del calendario.
Mis pies ya no están fríos y mi mirada llega lejos.
Ya he salvado el abismo que separaba mi cama del asfalto.

24 de septiembre de 2011

"Partir"

Hay prisa por partir, el fuego ya está ardiendo, quemando y deformando las caras de los príncipes de los cuentos...
Siempre supe que eran cobardes, que no salvaban y que ni siquiera luchaban. Siempre supe de su simpleza, de su pequeñísimo corazón envuelto en terciopelo granate, de su miedo. Pobres hombres disfrazados de caballeros que al llegar la noche abrazan la moqueta y se esconden tras la cortina de una habitación con olor a fregasuelos de pino.
Las llamas transforman su boca, hasta ayer cargada de una retórica letal, en una mala imitación del grito de Munch.
Arden los cuentos y los deseos mientras cierro las maletas.
Los niños que vuelven a las escuelas lanzan piedras sobre los charcos. Anoche llovió.
Día claro para un humo negro que se eleva por encima de los trenes. Cuento nubes, cuento hormigas, cuento escaleras…
Ya no estoy, soy libre.